Apagón en Cuba: Una Nación Entera a Oscuras mientras la Red Eléctrica Colapsa por Tercera Vez en un Mes

Apagón en Cuba: Una Nación Entera a Oscuras mientras la Red Eléctrica Colapsa por Tercera Vez en un Mes

Si perder el Wi-Fi durante cinco minutos te parece una crisis, piensa un momento en Cuba. La isla caribeña acaba de sufrir su tercer apagón nacional en marzo de 2026, dejando a millones de personas sin electricidad, sin agua corriente y sin ninguna forma fiable de conservar los alimentos. Esto no es un tropiezo puntual. Es una catástrofe energética en toda regla.

¿Qué Pasó Exactamente?

El 22 de marzo, la red eléctrica nacional de Cuba colapsó una vez más. Un fallo en la planta termoeléctrica de Nuevitas, en la provincia de Camagüey, desencadenó un apagado en cascada que se extendió por todo el país. La población de la isla, estimada entre 9,6 y 11 millones de personas según la fuente, quedó sumida en la oscuridad.

No fue un hecho aislado. El primer colapso de la red llegó el 16 de marzo y duró un devastador periodo de 29 horas antes de que se restableciera el suministro. Un segundo colapso se produjo el 21 de marzo. Para cuando el tercero golpeó un día después, los cubanos ya estaban operando con las últimas reservas, tanto en sentido literal como figurado.

El apagón sume a Cuba en la oscuridad y expone la fragilidad de su red eléctrica - Informe de Euronews (1 min) sobre el apagón nacional del 17 de marzo que afectó a 11 millones de habitantes, con imágenes de las condiciones sobre el terreno y contexto sobre la infraestructura envejecida y la escasez de combustible.

Por Qué la Red Eléctrica de Cuba Sigue Fallando

La respuesta corta: no hay combustible. Cuba produce apenas el 40% de la energía que necesita para mantener las luces encendidas, según el presidente Miguel Díaz-Canel. El resto ha provenido históricamente de importaciones, principalmente de Venezuela, que suministraba aproximadamente 35.000 barriles de petróleo al día, cubriendo cerca de la mitad de las necesidades cubanas.

Ese salvavidas fue cortado en enero de 2026 tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense. Los envíos venezolanos a Cuba cesaron por completo. Para empeorar las cosas, la administración Trump emitió amenazas arancelarias contra cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba, creando de facto un bloqueo energético.

¿El resultado? Cuba no ha importado petróleo desde el 9 de enero de 2026. Más de dos meses manteniendo una red eléctrica envejecida con lo justo y rezando para que aguante.

El Coste Humano

Las estadísticas sólo cuentan una parte de la historia. Sobre el terreno, la realidad es desoladora:

  • Los residentes en La Habana sufren apagones diarios de 12 a 15 horas, con condiciones aún peores en las zonas rurales
  • Los hospitales se han visto obligados a cancelar cirugías por la falta de suministro eléctrico fiable
  • Conservar los alimentos es prácticamente imposible sin refrigeración
  • Las bombas de agua fallan durante los apagones, cortando el suministro a los hogares

Will Grant, de la BBC, enviado desde La Habana, ha documentado las condiciones sobre el terreno a medida que la crisis se agrava. Un convoy de ayuda internacional ha llegado con suministros médicos, alimentos, agua y paneles solares, pero la magnitud de las necesidades supera con creces lo que puede ofrecer la ayuda de emergencia.

El Panorama General

La infraestructura energética de Cuba ya estaba al límite antes de que desapareciera el suministro de petróleo. La isla depende de plantas termoeléctricas envejecidas que llevan décadas siendo parcheadas y remendadas. Sin entregas regulares de combustible, estas plantas sencillamente no pueden satisfacer la demanda, y cuando una falla, el efecto en cascada arrastra consigo a toda la red.

Hay además una dimensión geopolítica que no puede ignorarse. Trump ha declarado públicamente que piensa en "tomar Cuba", describiéndola como "una nación muy debilitada". Sea o no esa retórica una política real, el bloqueo energético está causando un efecto devastador en los cubanos de a pie, quienes no tienen ninguna voz ni voto en el asunto.

¿Qué Ocurrirá Ahora?

Sinceramente, las perspectivas son sombrías. Sin una reanudación de las importaciones de petróleo, la red cubana seguirá tambaleándose de un colapso al siguiente. El país ya había sufrido un gran apagón que afectó a dos tercios de la isla tan pronto como el 5 de marzo, mucho antes de los tres fallos nacionales que vinieron después. El patrón se acelera, no mejora.

Los paneles solares del convoy de ayuda ofrecen un rayo de esperanza para los hogares individuales, pero son un parche sobre una herida sistémica. Cuba necesita combustible, inversión en infraestructuras y unas condiciones políticas que le permitan abastecerse de energía de forma fiable. Nada de eso parece probable a corto plazo.

Por ahora, millones de cubanos esperan en la oscuridad, en el sentido más literal de la expresión, a que alguien vuelva a encender el interruptor.

Lee el artículo original en la fuente.

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Written by

Daniel Benson

Writer, editor, and the entire staff of SignalDaily. Spent years in tech before deciding the news needed fewer press releases and more straight talk. Covers AI, technology, sport and world events — always with context, sometimes with sarcasm. No ads, no paywalls, no patience for clickbait. Based in the UK.